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Querétaro de mis Amores 2021

Querétaro de mis Amores 2021

Jueves, 11 de noviembre

Reunidos poco después de las 4 am para salir en la ya tradicional gasolinera de la Bola de Queso, tanque lleno y muchas ganas de rodar. ¡Querétaro ahí te vamos!.

Enfilamos hacia nuestro primer destino Córdoba, Veracruz con el objetivo de llegar con luz y pasar la noche en esta bonita ciudad, que ha sido en varias ocasiones el destino de preferencia para descansar y continuar el camino hacia el centro del país.

En esta ocasión viajamos Arturo y Héctor en sus V-Strom y yo en la Versys; Arturo guiando el viaje de ida de esta aventura y haciendo la primera parada para desayunar en unos taquitos de guisado en Frontera, Tabasco; frente a la gasolinera G500, debo decir que no eran precisamente los más buenos, pero como ya hacía hambre se agradecieron los taquitos.

El primer tramo de la ruta pasó bastante tranquilo aunque el desayuno le dio sueño a Arturo y quiso pararse a dormir un poco.

Llegando a Cárdenas, Tabasco las reparaciones de un distribuidor vial tenían el tráfico detenido y nos obligó a filtrar en el tráfico para no quedarnos atorados, la verdad que fue divertido y de no hacerlo nos habríamos quedado horas interminables ahí.

Vimos que un hábil policía filtro por la banqueta y lo hizo ver tan fácil que Héctor intentó seguirlo, pero su V-Strom quedó levemente atorada en un surco entre la banqueta y la calle lo que evitó que pudiéramos seguir esa maniobra.

Al final logramos pasar el embotellamiento y siguió la interminable recta hacia Córdoba, y en ese camino se encuentra un restaurante que al parecer a Héctor y Arturo les gustaba para comer, el Restaurante Mata Verde.

El lugar esta muy bien, es limpio, tiene baños y aire acondicionado lo que se agradece después de viajar unas horas bajo el sol, sin embargo fue chistoso escuchar a Héctor pidiendo cosas y la chica que nos atendió diciéndole que no había, al final fue más fácil preguntar que si había y elegir de ahí, por lo visto los lugares donde comer no son precisamente el fuerte de Arturo.

Llegamos sin contratiempos a Córdoba, tal cual se planeo con luz y tiempo para descansar antes de salir a cenar, el frío de la mañana le pasó factura a Héctor que se resfrió y no pudo acompañarnos a cenar con «El Pato» un biker de Córdoba con el que nos encontramos cuando estamos en la zona, es un tipazo.

Este primer tramo del viaje es territorio conocido para nosotros, aunque esta fue la primera vez que viaje en la motocicleta al centro del país, ya había recorrido esta ruta cuando compré mi Versys y Héctor me ayudo a traerla desde CDMX.

Ya en Córdoba se dejaba sentir el descenso de la temperatura, yo llevaba mi chamarra y pantalón sin el forro para el frio, al otro día saldríamos rumbo a San Juan del Río, Querétaro y no se me ocurrió poner el forro, lo bueno que me puse un pants de nylon y el pantalón de ruta, de otra manera iba a sufrir mucho el paso por las cumbres de Maltrata y Puebla.

Viernes, 12 de noviembre

Salimos temprano de Córdoba, no sin antes tomarnos un cafecito para despertar y calentarnos, pospusimos el desayuno para hacerlo en unos taquitos junto a la caseta de «La Esperanza» que nos recomendó Arturo.

Pasar las cumbres de Maltrata en motocicleta es una experiencia increíble, la altura, el frio, la vista, el tráfico, las curvas, uff!!!… demasiada adrenalina; les pedí que nos bajáramos a tomar fotos en alguna parte y así fue como llegamos a «El Mirador».

Aprovechamos a desayunar ahí, el lugar se veía muy bonito y una señora estaba haciendo tortillas a mano, pensamos que la comida iba a estar riquísima, sin embargo no fue lo que esperábamos o quizás tuvimos mala suerte ya que estaba un poco salada, aunque la atención fue muy buena.

En parte creo que fue un poco de castigo por no confiar por tercera vez en la recomendación de comida de Arturo, creo que en los taquitos que proponía al menos tendríamos más variedad.

Seguimos nuestro camino a Querétaro por la autopista arco norte, más adelante se nos uniría el papá de Arturo, también llamado Arturo en su Harley Davidson Ultra Classic, Arturo Padre es un biker veterano que nos acompaño en parte de la ruta por Querétaro y Guanajuato.

Así llegamos a probar la famosa «Barbacoa Santiago» en Palmillas, San Juan del Río, Querétaro; el lugar estaba repleto y no era para menos la comida estaba deliciosa, los tacos enormes y el consomé de borrego riquísimo, al contrario de la barbacoa que conocía el caldo era transparente con un tono amarillento, en Campeche el consomé suele ser rojo; está fue quizás la primera comida en realidad deliciosa que probamos en el camino.

Aquí en San Juan del Río nos separaríamos de Héctor y continuaríamos a Bernal, Querétaro, nuestro primer destino de la ruta. Íbamos a visitar este pueblo mágico y conocer la famosa Peña de Bernal.

La llegada a Bernal sin contratiempos, bueno salvo un error con la ubicación del Airbnb donde nos hospedaríamos que nos hizo dar una vuelta mal y meternos en apuros en un cerro medio empinado con la calle empedrada que nos hizo sufrir con subir la Harley ya que nos paramos a medio cerro tratando de ubicarnos con el GPS.

Cuando por fin llegamos al hotel guardamos las motos y salimos a caminar por el centro del pueblo, la peña no estaba muy visible por la noche, por ahí dicen que antes estaba iluminada pero no tuvimos la suerte de poder verla de noche.

Recorrimos las callecitas de Bernal, con un rico clima frio y un pan relleno de queso y zarzamoras, que estaba riquísimo, tan bueno que no se me ocurrió tomarle una foto antes de comérnoslo.

Sábado, 13 de noviembre

Amanecimos en Bernal a 7°C, honestamente pensé en no bañarme para un Campechano acostumbrado a una temperatura baja de 16°C me estaba congelando, pero bueno no contaba con qué ahí es lo normal y el agua caliente del hotel estaba lista para pelar pollos, el baño transcurrió sin problemas.

El plan era desayunar con calma y salir a San Miguel Allende, decidimos pasar a Querétaro a ver si conseguíamos una buena oferta en cascos dado que era el buen fin y San Miguel Allende estaba relativamente cerca.

Pasamos a desayunar las tradicionales gorditas en «El Negrito» en el centro de Bernal, pedí una de requesón, una de huitlacoche, una de chicharrón prensado y una de rajas; la gordita de chicharrón me quito el delicioso sabor que traía, que me iba a imaginar que era diferente el guiso que en Campeche, no estaba malo pero definitivamente las otras tres estaban soberbias. Nos sorprendió llegar ver que ya había gente adentro del restaurante, estaba lleno; pero más aún que salimos y había una cola bastante larga de gente esperando poder entrar, me sentí privilegiado.

Estando en la ruta de Vino y el Queso, tenía que visitar algún viñedo de la zona, nos recomendaron «Sala Vivé by Freixenet» ya que además de vinos tranquilos, son populares por sus vinos espumosos, así que aproveche a degustar una copita de su vino Fruité y hacerme de un recuerdito y un par de vinos que planeo compartir con mi esposa.

Salimos hacia Querétaro en busca de cascos, para mi mala suerte mi cabeza yucateca hizo que no pudiera aprovechar ninguna oferta, es como si todo el mundo fuera XXL o no los fabricaran, Arturo tuvo suerte encontró una buena oferta en la Suzuki de Querétaro y se hizo de un Casco Nolan muy ad-hoc a los colores de su V-Strom y algo muy curioso también fue que habían dos V-Strom 1050cc y una  Versys 1000cc, que pareciera que las pusieron pensando en nosotros.

Después de saludar a unos amigos, continuamos hacia San Miguel Allende, donde varias sorpresas nos esperarían o al menos me sorprendería a mi al tener que bajar un cerro empedrado y larguísimo para poder llegar a nuestro Airbnb, que también nos tenía preparada una sorpresa.

No se que tienen por ahí con los cerros empedrados, ok ok entiendo que es porque así era antes y quieren conservar esa imagen, pero que complicado es para las motos andar en esas callecitas y más para motos como la Harley Davidson que era tan pesada.

Al final conseguimos llegar a nuestro Airbnb y oh sorpresa, nos dicen su habitación esta arriba subiendo la escaleras de caracol y yo con mi cara de – what? – la escalera terminaba en una especia de escotilla que permitía el acceso al lugar, que cosa más rara nunca en mi vida me había tocado un acceso tan extraño, aunque eso si el host nos recibió con todo el protocolo Covid y el lugar estaba muy bonito.

Como es costumbre siempre llegamos hambrientos a donde vamos así que fuimos a un lugar llamado «La Pamplonada» un restaurante que tenía buffet lo que nos vino como anillo al dedo.

@carlosmprz

La original entrada a nuestro Airbnb 😂

♬ Oh No - Kreepa

Ahí probé la cerveza artesanal Allende con Agave, me supo un poco parecida a la Guinness pero más suave y lo cual me agradó pues la Guinness es una de mis cervezas favoritas, si pasan por San Miguel Allende les recomiendo degustarla.

Para bajar la cena caminamos por las callecitas y visitamos la catedral del centro, la arquitectura de este lugar es increíble y hasta inspiradora, había mariachi en el parque y estaba repleto de gente lo que nos recordó que estábamos viajando en pleno puente.

Domingo, 9 de noviembre

Salimos hacia Atotonilco para pasar a conocer y aprovechamos a desayunar unos taquitos de guisado, es curioso como en toda esta zona hay tantos taquitos de guisado, no me había dado cuenta que en este viaje comí más taquitos de guisado que en quizás todo el año 2021.

Atotonilco es un poblado muy pequeño pero que llama la atención porque si hay turistas pasando por ahí, desde las 9:30 am que lleguemos vimos a bastante gente.

Nuestra siguiente parada sería Dolores Hidalgo cuna de la independencia nacional, fue de los lugares más concurridos del viaje, tanto así que tuvimos que parar las motos un poco retirado del centro e ir caminando hacia la plaza central.

Visité la iglesia y aproveché a comerme una nieve de Mezcal con Garambullo, en lo que disfrutaba del parque tan bonito y de ver a la gente disfrutando del clima y su seres queridos, la verdad que estos lugares tienen una energía especial, parques hay muchos pero en estas ciudades con historia se puede sentir una vibra especial.

Es un lugar rodeado de historia, incluso me encontré con una réplica de la campana de Dolores; el 15 de septiembre de 1960 el presidente Adolfo López Mateos ordenó la fundición de 32 campanas idénticas a la campana de Dolores para que fueran colocadas en las capitales de todos los estados de México.

Así pues llegamos a Mineral de Pozos, lugar donde pasaríamos la noche y donde nuevamente la ubicación de Airbnb nos jugaría una mala pasada enviándonos por un camino de terracería en un cerro, ya la entrada estaba algo complicada pues el camino era similar a San Miguel de Allende, cerro con piedras redondeadas donde las motocicletas brincan bastante y el GPS nos mandó lejos de la ubicación del Airbnb.

Después de un rato intentando ubicar el lugar por fin nos encontramos con nuestros anfitriones en el que será uno de los Airbnb que más me gusto y no, ya que nos abrieron la puerta en un terreno donde habían dos Campers o casas móviles, el lugar me pareció super genial hasta que caímos en cuenta que el agua caliente se obtenía usando una resistencia… no me bañé para que les miento, amanecimos a 5°C.

En Mineral de Pozos llegamos a comer a una pizzería llamada «Pizzan’ Chela«, quizás la pizza más rica que he probado aunque tardaron un poco en servirla, pero es que el lugar es grande y al entrar por primera vez no sabes que además de las dos zonas para comer hay un patio trasero con más mesas es decir, puedes pensar que esta vacío y atrás esta llenísimo, para cuando salimos de comer ya todo el restaurante estaba lleno.

Salimos a recorrer Mineral de Pozos, estos lugares también me hicieron hacer más ejercicio que todo el 2021, la verdad es que no es tan pesado pero subimos y bajamos cerros como no tienen idea.

Mineral de Pozos también es un pequeño poblado pero pudimos notar una gran afluencia de Turistas y hay al menos 3 restaurantes que se ven de alto nivel, incluso uno que tiene una terraza padrísima con música como para bailar, el tráfico se dejo ver durante todo el día hasta la caída de la tarde que solo los que querían estar en el bar de la terraza se quedaron.

De regreso a la casa rodante aproveche a cambiar el Led de baja de mi moto que no aguanto el viaje, afortunadamente tenía un repuesto para cambiarlo y seguir adelante, sin embargo la Harley como de costumbre empezó a hacer de las suyas y dejo de meter carga a la batería, lo que nos obligaría al día siguiente pasar a Querétaro al taller para que la revisen.

Por la noche nos fuimos a cenar unos taquitos a una taquería de la esquina que la verdad no recuerdo su nombre, pero que debo decir que estuvieron super ricos, la quesadilla de queso con chorizo que me comí no tenía m…

Lunes, 15 de noviembre

Salimos rumbo a Querétaro para pasar al Harley Davidson y que revisen la motocicleta de Arturo Padre, mientras tanto Héctor había terminado su evento en San Juan del Río y estaría recorriendo Tequisquiapan y visitando Bernal para luego reunirse con nosotros.

Llegamos a la Harley Davidson como a las 10 am y mientras revisaban la moto, aprovechamos a ver las motos que tenían ahí muchas de ellas Harleys personalizadas y hasta ganadoras de premios, la verdad que se veían imponentes pero bueno no soy muy fan de Harley, pero lo que sea de cada quien son tan bonitas que si dan ganas de montarlas.

Algo muy curioso es que salvo la Harley Davidson Panamerica no había motocicletas nuevas, ahí es donde se nota el impacto económico del COVID y el desabasto de las armadoras.

@carlosmprz

Visitando la Harley Davidson Querétaro

♬ Back In Black - AC/DC

Después de unas 5 horas nos entregaron la Harley y seguimos nuestro camino para encontrarnos con Héctor en un Church Chicken a la salida de Querétaro en la autopista hacia México en el entronque a Bernal, lugar donde Arturo Padre nos dejaría para volver a CDMX y Héctor continuaría la rodada con nosotros hacia Huauchinango, Puebla que también marcaría el inicio de nuestro regreso a Campeche.

Huauchinango esta a unas 4 horas de Querétaro y saliendo para ahí como a las 4 de la tarde era seguro que nos agarraría la noche, nuestro Airbnb estaba reservado el lugar se llamaba «Campestre Daarlu«.

Salimos para Huauchinango y efectivamente llegamos con parte del camino ya de noche y nos topamos con unas curvas tremendas, ya no sabía si eran nervios o frio lo que tenía, pero eran unas curvas bastante pronunciadas y que para novatos como yo podrían resultar en un desafío, por suerte mis experimentados compañeros de ruta me guiaron sano y salvo hasta Huauchinango.

Aquí nuevamente la ubicación de Aibnb nos mando muy lejos del lugar y para variar a un cerro empinado en quien sabe donde, finalmente pedimos indicaciones de como llegar y nos pusimos en marcha.

Cuando llegamos a la entrada oh sorpresa, pensamos que estábamos perdidos de nuevo, la entrada era pura terracería daba miedo pues había piedra suelta y por la humedad verdín por todos lados, encima subiendo de noche por este cerro.

Al final logramos subir hasta el hotel, sin embargo tuve un pequeño percance debido a que la señalización del hotel mandaba por una rampa empinada hacia el estacionamiento, Héctor subió la rampa y yo confiado intenté subirla pero no vi un hueco que había justo al inicio de la rampa y la moto rebotó y acabe en el piso.

Ya me parecía increíble haber pasado por tanto y que no me hubiera caído en ningún lado, lo bueno es que aunque se veía aparatoso ya que se dobló la base de top case, se rompió el posa pie derecho, se golpeo la caja derecha y se rompió el reflejante derecho, yo no tuve ningún rasguño, salvo el golpe a la confianza que había construido durante todo el viaje.

Pudimos subir la moto a un lugar que nos dieron para no subir la rampa aquella y nos topamos con un joven entregando una pizza y aquí es cuando uno se da cuenta que como diría Charly Sinewan, el guionista tenía un plan para nosotros.

Le pedimos el nombre del lugar para pedir una pizza, ya que el restaurante de Daarlu se encontraba cerrado y después de muchos corajes de Arturo para ordenar llegó la Pizza, nos la entregó Don Jaime Melgar quien también resultó ser biker y dueño de la pizzería, le comentamos lo sucedido y rápidamente nos recomendó a Javier un chico que nos podía reparar la moto para continuar el viaje.

Martes, 16 de noviembre

Amanecimos congelados y extrañados de que solo nos hubieran dado unas cobijas con el frío que hacía y mientras estábamos quejándonos nos llamó la atención una especie de buró que tenía enrollado un cable… ¡oh sorpresa! era un calentador eléctrico… nos congelamos por tontos.

Después de un super mega delicioso desayuno en Daarlu, que no se porque no le tomé fotos, pero desayune unos huevos en salsa de chile morita, cecina y frijoles refritos que estaban para volver solo para probarlos de nuevo, fue la primera vez que me sirvieron huevos revueltos en un tazón con salsa parecía una sopa de huevo.

Campestre Daarlu es un lugar muy bonito, con una buena atención y comida deliciosa.

@carlosmprz

Amaneciendo en Huauchinango, Puebla, gracias a Airbnb encontramos a Campestre Daarlu, tiene una vista increíble

♬ Paradise - Ikson

Nos encontramos con Javier y después de ver el daño nos dijo que sin problema lo arreglaban que solo teníamos que esperar a que llegara el tornero que andaba en Tulancingo y el nos reparaba la pieza, mientras tanto nos fuimos a conocer el centro de Huauchinango.

Este es otro poblando pequeño y pintoresco, la verdad no lo disfruté tanto porque estaba más preocupado de que terminaran la Versys y que este apta para seguir el viaje de regreso.

Aquí aproveche a comprarme un pasamontañas, quizás un poco tarde en el viaje pero es que el frío en la cara me estaba matando, comimos en una fondita y ya se estaba haciendo tarde por lo que nuevamente tuvimos que cambiar el plan de ruta para movernos a un poblado más cercano que sería Zacatlán de las Manzanas.

Javier nos llamó como a las 3 de la tarde y la moto quedó al 100% lo cual le agradecí mucho porque pensé que iba a ser incomodo seguir el camino, pero quedó tan bien que no noté ningún problema.

Salimos a Zacatlán en un carretera de curvas en bajada y con bastante frío, pero nuevamente el Guionista nos habría puesto en el camino correcto, visitar Zacatlán de las Manzanas fue una gran decisión.

Nos hospedamos y salimos a caminar al centro, justo estaba sucediendo la semana del Vino y el Queso y aprovechamos a hacer algunas compras, me traje una sidra de manzana obviamente, una mermelada de guanabana que le encantó a mi mamá y un rompope de pistache que espero que sea del agrado de mi esposa.

Ya para finalizar la noche una pizza de jamón serrano con pera para variarle un poco y para irnos a dormir tranquilos un tecito de manzana con canela.

El frio de Zacatlán es un frío húmedo por lo que cala más que el de Bernal o Mineral de Pozos, básicamente tenía congelada la cabeza, tuve que tomarme un paracetamol, un baño con agua caliente y ponerme el pasamontañas como gorro para que mi cabeza no fuera a estallar.

Zacatlán es uno de esos lugares a los que me gustaría volver y recorrerlos con mi esposa, se me hacen lugares mágicos como para volver a enamorarse.

Miércoles 17 de noviembre

Salimos temprano con el plan de llegar a Veracruz, pasamos a tomarnos fotos a las letras de Zacatlán y Héctor se empeño en pasar a tomar un café a Chignahuapan que es muy conocida porque se hacen las esferas de navidad ahí y luego pasaríamos a desayunar a Huamantla.

En paso por Chignahuapan no encontramos ninguna cafetería, pero si vimos que estaban poniendo un árbol de navidad enorme, lamentablemente a la hora que pasamos no había nada abierto así que decidimos continuar la ruta a Huamantla.

Llegamos a Huamantla, dimos una vuelta por el centro y empezó a apretar el hambre, desayunamos en un lugar que se pasaron de generosos con la comida, pensamos que estaba un poco caro pero al ver la cantidad de comida nos quedó claro porque costaba lo que costaba, aproveche a comer cecina.

En el camino a Huamantla se podían observar los cuatro volcanes: Malinche, Iztaccíhuatl, Popocatépetl y el Pico de Orizaba la vista fue increíble nuevamente maravillado por los paisajes naturales de nuestro México.

Continuamos nuestra ruta hacia Veracruz y a eso de la tres de la tarde estaríamos llegando a La Antigua, Veracruz pasamos a visitar la casa de Hernán Cortes, el río y posteriormente intentamos llegar a San Juan de Ulúa, pero nos encontramos con que cerraban a las 3 pm aunque en todos lados decía que cerraban a las 4:30 pm.

Como sea aprovechamos a recorrer el malecón de Veracruz hasta Boca del Río, aunque no pude visitar el acuario, creo que es otro lugar al que me gustaría volver, me gustó mucho la ciudad y su combinación entre lo moderno y lo antiguo, el malecón muy bonito y la zonas coloniales muy padres.

Descansar en Veracruz fue lo que uno pensaría el final del viaje, ya que de Veracruz a Campeche es todo terreno conocido pero una vez más el Guionista haría de las suyas.

Jueves, 18 de noviembre

Salimos hacia Campeche con el firme objetivo de volver a Campeche y así emprendimos la marcha de vuelta a casa, en la ruta nos rebasó una persona en una BMW GS 1250, pasó realmente rápido y hasta lo perdimos de vista.

Más adelante en la gasolinera nos lo encontramos y para nuestra sorpresa era una chica viajando de Puebla a Tulum, mis compañeros de ruta le dijeron que si quería unirse a nosotros, pero ella tenía otros planes y lo que no sabíamos es que los nuestros estarían a punto de cambiar.

La siguiente parada era en el restaurante El Triunfo que se encuentra un poco antes de Cárdenas, sin embargo mientras filtrábamos el tráfico antes de llegar al triunfo me avisaron que mi top case se había abierto, imagino que por las vibraciones del acotamiento, por lo que tuve que pararme a cerrarlo y perdí de vista a Héctor y Arturo.

Las cosas se complicaron un poco, ya no los tenía a la vista, me había quedado sin datos en el celular, la señal de teléfono iba y volvía (porquería de cobertura de AT&T) y pues tuve que moverme, así que filtré el resto del tráfico y seguí camino a El Triunfo.

Había demasiado tráfico pesado como para pararme en el acotamiento a tratar de comunicarme con ellos, así que decidí seguir adelante tratando de buscar el restaurante, que por alguna razón no lo vi, por lo que me pegue a avisarles que estaba bien y que los veía en El Triunfo, para cuando me di cuenta ya estaba llegando a Cárdenas, lo que implicaba que ya había pasado el restaurante.

Les marque y les dije que cargaría combustible y los esperaría ahí, a lo que me dijeron que mejor continuara hacia Villahermosa y nos encontráramos por ahí.

Así pues continué a Villahermosa y antes del libramiento me comuniqué de nuevo con ellos con el plan de encontrar algún lugar para comer y esperarles por ahí, pero nuevamente no encontré donde comer y me seguí hasta una gasolinera saliendo del libramiento.

Ahí me encontré con la chica de la BMW y un grupo de Bikers yucatecos que iban de vuelta a Mérida.

Esperé a Héctor por 45 minutos y al ver que no llegaban les marque para decirles que continuaría despacio para que me alcancen con el objetivo de cruzar Cd. del Carmen con luz, objetivo que no cumplí.

Lo padre de haberme separado del grupo, fue que descubrí lo genial que es rodar solo, ir a mi ritmo admirando el paisaje, la gente, el atardecer disfrutando de la carretera, fue una experiencia memorable, es genial rodar con amigos pero también lo es rodar solo con tus pensamientos.

Así llegue a Atasta y me detuve a tomar unas fotos en las letras y ver el atardecer.

Para después continuar hacia Cd. del Carmen e Isla Aguada donde entonces si me quedaría hasta reunirme con Héctor y Arturo de nuevo, lo que se traduciría en una espera de casi una hora.

El resto del trayecto fue muy tranquilo, ya en carretera conocida y que facilitaría nuestra llegada a Campeche a eso de las 10 de la noche y así como iniciamos llegamos a la gasolinera de la bola de queso para terminar nuestra aventura.

La última risa nos la sacó la chica del Oxxo que casualmente nos vio cuando íbamos a salir y nos reconoció al volver.

Recorrimos más de 4000 kilómetros, cruzamos ocho estados, estuvimos 8 días en ruta y nuestras motos nos lo dieron todo, las V-Strom y la Versys nos rindieron perfectamente en todo el trayecto.

Aprendí mucho de este viaje y de mis compañeros de ruta Héctor y Arturo, espero que la volvamos a repetir y conozcamos juntos nuevos lugares.

Ruta recorrida:

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Viviendo el sueño...

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